El Ejército de Israel ha intensificado sus operaciones en la ciudad de Gaza mediante dos ataques dirigidos contra un edificio y un vehículo, con el objetivo declarado de neutralizar a Izz ad Din al Haddad, señalado como el principal líder del ala militar de Hamás en la zona. Esta ofensiva ha dejado un saldo preliminar de al menos cuatro palestinos fallecidos este viernes.
Las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) identificaron a Al Haddad como uno de los arquitectos clave de la masacre del 7 de octubre. En un comunicado oficial, el Ministerio de Defensa israelí sostiene que el objetivo fue la «mente tras la masacre», aunque hasta el momento las autoridades no han podido confirmar si el alto mando del grupo terrorista murió en los bombardeos.
El perfil del objetivo y la postura de Israel
Según detalló el Ministerio de Defensa, Al Haddad ha sido el responsable directo de múltiples ataques, secuestros y daños severos contra ciudadanos y soldados israelíes. Además, el comunicado destaca que el líder de las Brigadas Al Qassam fue quien se negó a implementar el acuerdo respaldado por el presidente estadounidense Donald Trump, cuyo propósito era desmantelar el arsenal de Hamás y lograr la desmilitarización efectiva de la Franja de Gaza.
Las Fuerzas de Defensa de Israel y el Shin Bet están aplicando plenamente la política del gobierno de no contener las amenazas y neutralizar preventivamente a nuestros enemigos. Este es un mensaje claro para todos los asesinos que buscan acabar con nuestras vidas: tarde o temprano, Israel los alcanzará.
El ministro de Defensa, Israel Katz, informó personalmente sobre estas acciones a la familia de Liri Albag, una exrehén que logró regresar a territorio israelí pero que estuvo retenida en la capital gazatí bajo el mando operativo de Al Haddad.
Balance de víctimas tras el alto el fuego
La situación en el enclave sigue siendo crítica. Desde que finalizó el periodo de tregua el 10 de octubre de 2025, se estima que más de 850 personas han perdido la vida debido a la constante cadena de bombardeos y tiroteos en la zona. Izz ad Din al Haddad permanece como uno de los pocos altos rangos históricos de la organización que seguían activos dentro de la estructura de mando.
Mientras la incertidumbre sobre su paradero persiste, la cúpula de seguridad israelí mantiene su postura de operaciones preventivas. ¿Logrará este ataque cambiar el curso de la cúpula militar de Hamás o intensificará la respuesta del grupo en los próximos días?