El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, oficializó este miércoles el quiebre absoluto en su relación institucional con el FC Barcelona. El timonel merengue fundamentó la ruptura en el denominado caso Negreira, asegurando que su club no puede mantener vínculos con una entidad que pagó a árbitros durante dos décadas.
En una entrevista exclusiva con Josep Pedrerol en LaSexta, Pérez fue tajante al explicar la postura del Real Madrid. «Nosotros nos enteramos los últimos, pero cuando está en la justicia por el tema fiscal, nosotros nos personamos porque somos los perjudicados», declaró el dirigente ante las consultas sobre por qué decidieron actuar legalmente contra su histórico rival.
Tensión legal y acusaciones cruzadas
Respecto a la amenaza del Barcelona de iniciar acciones legales por estas declaraciones, Florentino Pérez no mostró señales de retroceder. «Harían muy bien en hacerlo si cree que me tiene que demandar», respondió con firmeza, añadiendo que se trata de una situación compleja donde asegura no haberse enterado de los hechos hasta hace tres años, cuando la Inspección de Hacienda detectó irregularidades.
«El mundo está esperando que se resuelva el mayor caso de corrupción en la historia del fútbol. Es una corrupción sistémica, dijo el juez instructor. ¿Cómo el Madrid no se va a personar?»
El dirigente también disparó contra LaLiga, a la cual calificó como una enemiga del Real Madrid. Según su visión, el organismo ha actuado como cómplice y llegó a acusar a la entidad presidida por Javier Tebas de financiar medios como Relevo para perjudicar su imagen, medio que según Pérez, perdió 25 millones y generó una crisis en su grupo propietario.
La arremetida en la UEFA
La estrategia del Real Madrid para los próximos días es clara: internacionalizar el conflicto. Florentino Pérez confirmó que la próxima semana presentará ante la UEFA toda la documentación recabada sobre los pagos realizados por el Barcelona durante los últimos 20 años. Además, el presidente denunció un perjuicio deportivo tangible en la presente temporada, afirmando que al club le han quitado entre 16 y 18 puntos.
El dirigente concluyó citando una conversación con Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, quien le habría ratificado que el club está en su derecho de exigir justicia. Con la justicia deportiva y europea ahora involucrada, el fútbol español atraviesa su momento de mayor tensión institucional, quedando a la espera de las resoluciones judiciales que dictaminarán el alcance final de este escándalo de corrupción.