La Asociación de Funcionarios de la Universidad de La Frontera (AFUF) ha interpuesto una querella por administración desleal y apropiación indebida contra su anterior directiva, en un caso que podría destapar un desfalco UFRO cercano a los $200 millones. Esta acción legal busca esclarecer el presunto mal manejo financiero en la casa de estudios de La Araucanía, impactando a cerca de 200 socios y generando una profunda crisis.
La querella, presentada por la AFUF, individualiza a Brenda Deomojan y Guido Donoso, quienes ejercieron como expresidentes de la organización, junto a Carlos Belmar, ex tesorero. Las acusaciones se centran en los periodos comprendidos entre 2021-2023 y 2023-2025. ¿Cómo se llegó a esta situación?
Tras la asunción de la nueva directiva, los miembros de la Asociación de Funcionarios de la UFRO exigieron una auditoría exhaustiva de los flujos y movimientos financieros. Según los socios, la anterior administración careció de total transparencia en la gestión de los fondos. Los antecedentes, manejados por Radio Bío Bío, indican que esta auditoría fue crucial.
Los resultados de la revisión financiera revelaron el posible desfalco de $200 millones, tal como lo señaló el abogado Carlos Muñoz. Este monto proviene principalmente de las cuotas aportadas por los socios y, en menor medida, de contribuciones de la propia universidad destinadas a diversas actividades.
Natividad Novoa, actual presidenta de la AFUF, ha denunciado públicamente la pérdida de este dinero y la alarmante disminución de miembros de la asociación, que pasó de 700 a cerca de 500 integrantes. Novoa indicó que hasta el momento se desconoce por completo el paradero de estos casi $200 millones.
Las dudas sobre la gestión de la directiva anterior se intensificaron con el estallido de una crisis financiera en la UFRO durante el segundo semestre de 2024. En ese periodo, los socios manifestaron que no se les proporcionaba toda la información necesaria sobre el estado de las finanzas, lo que exacerbó la desconfianza.
La querella no solo apunta a las personas directamente individualizadas (Brenda Deomojan, Guido Donoso y Carlos Belmar), sino que también busca determinar la responsabilidad de «todos quienes resulten responsables como encubridores y cómplices» en este millonario desfalco. ¿Se logrará recuperar el dinero perdido y restaurar la confianza entre los funcionarios de la UFRO?