Una masiva jornada de movilizaciones sacude a Argentina este martes, con estudiantes, docentes y directivos de las universidades públicas volcados a las calles para protestar contra el ajuste presupuestario impulsado por el Gobierno de Javier Milei. La capital, Buenos Aires, se ha convertido en el epicentro de un reclamo que exige la restitución de fondos para el sistema de educación superior.
La protesta incluye clases públicas y actividades organizadas por las diversas facultades de la Universidad de Buenos Aires (UBA), culminando en una marcha hacia la Plaza de Mayo. El objetivo es exigir el cumplimiento de la ley de financiación universitaria, norma que el Ejecutivo se ha negado a aplicar bajo el argumento de mantener el equilibrio fiscal.
El impacto del ajuste en la educación pública
Las cifras respaldan el descontento del sector académico. Un informe del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (Ciicti) revela que el presupuesto universitario cayó al 0,428% del PIB este año, la cifra más baja desde 1989. Para comparar, dicho presupuesto era del 0,526% en 2025 y del 0,718% en 2023, justo antes del cambio de administración.
Los datos del informe subrayan una tendencia preocupante: los fondos de la Secretaría de Educación destinados a la educación superior sufrieron una baja real del 21,8% en 2024 y del 3,5% en 2025, con una proyección de caída del 16,9% para 2026. Ante este escenario, la comunidad educativa busca garantizar la continuidad del acceso gratuito a la universidad, vigente desde 1949.
Venir acá significa defender mis 30 años adquiridos adentro de las aulas. Yo me formé en la educación publica y defiendo la educación publica. Yo quiero que mi hija tenga una universidad donde se pueda formar, donde se sienta a gusto de desarrollarse profesional, personalmente, y desde el punto de vista colectivo.
Así lo expresó Laura Carboni, docente de Filosofía y secretaria general de la Asociación Gremial de Docentes de la UBA. Su testimonio refleja el sentir de miles de personas que ven en la educación superior un pilar fundamental para el futuro del país.
Soportes políticos y la postura del Gobierno
La movilización no es solo estudiantil; cuenta con el respaldo de sindicatos como la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Central de Trabajadores Argentinos (CTA). También se han sumado figuras políticas como el gobernador bonaerense Axel Kicillof, junto a sectores del peronismo, el Frente de Izquierda (FIT) y la Unión Cívica Radical (UCR).
Por su parte, el partido oficialista La Libertad Avanza ha calificado la jornada como una “marcha política opositora”. Desde el Ejecutivo rechazan que exista un desfinanciamiento real y sostienen que el cumplimiento de la ley de 2025 debe supeditarse a las prioridades macroeconómicas del país. Mientras la tensión aumenta, el sector universitario mantiene su postura firme frente a un recorte que promete dejar huella en la ciencia nacional.