El Ministerio de Vivienda y Urbanismo mantiene en suspenso la jefatura del Serviu Bío Bío, al cumplirse casi dos meses desde que se solicitara la renuncia de su exdirectora, María Luz Gajardo. A pesar de la urgencia que demanda la reconstrucción postincendios y la crisis por el abandono de faenas de la empresa Tapusa, la cartera aún no ha convocado al concurso público para designar a la nueva autoridad.
La salida de Gajardo se concretó apenas dos días después de que el gobierno de José Antonio Kast iniciara sus funciones. En ese entonces, el ministro de Vivienda, Iván Poduje, justificó la medida aludiendo a una "mala evaluación" y a la necesidad de establecer estándares de gestión para los cargos de jefatura. En aquella ocasión, el secretario de Estado aseguró ante la prensa en el Congreso que el llamado a concurso para encontrar al reemplazo se realizaría a la brevedad, compromiso que a la fecha no se ha materializado.
Críticas a la gestión y plazos administrativos
El diputado y presidente de la DC, Álvaro Ortiz, cuestionó duramente la demora en este proceso de nombramiento, calificándolo como una falta grave considerando la importancia del rol del Serviu en la región. Según el parlamentario, la vacancia prolongada en un puesto tan estratégico sugiere que la remoción de la exdirectora respondió exclusivamente a motivaciones políticas, afirmando que "nunca se evaluó el trabajo que había realizado María Luz Gajardo".
Por otro lado, la diputada del Partido Republicano, Paz Charpentier, manifestó su respaldo a la decisión del ministro Poduje. Si bien coincidió en que la región requiere una dirección operativa para enfrentar los desafíos actuales, justificó la lentitud actual atribuyéndola a los tiempos que demandan los procesos administrativos internos para formalizar una vacante de alta dirección pública. "El concurso se va a realizar sí o sí este año", sentenció la parlamentaria.
Contexto crítico: reconstrucción y obras abandonadas
La incertidumbre sobre quién liderará el Serviu Bío Bío llega en un momento de alta presión administrativa. La institución es el ente mandante de proyectos de infraestructura crítica, como el eje Colón en Talcahuano y el Puente Esmeralda en Concepción. Ambas obras se encuentran en un limbo tras el reciente abandono de la empresa española Tapusa, situación sobre la cual aún no se ha entregado información oficial sobre el futuro de los trabajos.
La comunidad y las autoridades locales permanecen a la espera de una resolución que permita reactivar estas faenas y dar continuidad a los planes de reconstrucción. ¿Logrará el Ministerio de Vivienda regularizar la jefatura antes de fin de año o seguirá el Serviu operando bajo esta interinidad que tanto preocupa a los parlamentarios de la zona?