El lado oscuro de los fármacos GLP-1
El uso de medicamentos para adelgazar, tales como Ozempic y Wegovy, sigue aumentando de forma sostenida en todo el planeta. Sin embargo, un reciente análisis académico sacó a la luz un efecto colateral que nadie esperaba: las personas que logran perder peso mediante estos fármacos GLP-1 podrían enfrentar un nivel de crítica social superior al de quienes mantienen su peso original.
La investigación fue liderada por la profesora Erin Standen, académica de la Universidad Rice, quien admitió que los hallazgos tomaron por sorpresa a su equipo de expertos. Según explicó la investigadora, si bien preveían la existencia de cierto estigma vinculado al consumo de estos fármacos, la magnitud del rechazo registrado resultó inesperada.
¿Un camino fácil para bajar de peso?
El estudio basó sus conclusiones en las respuestas de más de 600 personas, quienes debieron evaluar a un personaje ficticio con obesidad. Los participantes debían juzgar a este perfil bajo tres escenarios: que hubiera adelgazado mediante dieta y ejercicio, que lo hubiera logrado mediante medicación, o que simplemente no hubiera bajado de peso.
Los resultados fueron tajantes: los usuarios de medicamentos fueron evaluados de forma mucho más rigurosa.
«Los usuarios de GLP-1 fueron penalizados socialmente no solo en comparación con alguien que perdió peso mediante dieta y ejercicio, también fueron calificados con mayor severidad que alguien que no perdió peso en primer lugar»
, afirmó Standen.
Para los investigadores, el origen de este rechazo radica en la percepción sesgada de que el uso de fármacos es el «camino fácil». Esta creencia errónea condiciona directamente el juicio moral sobre el esfuerzo ajeno en el proceso de pérdida de peso.
Consecuencias para la salud mental
El equipo de la Universidad Rice enfatizó que el prejuicio asociado al peso no es solo un tema de opinión pública, sino que genera consecuencias reales y graves en la salud física y mental de los pacientes. Este clima de hostilidad puede, de hecho, desincentivar a las personas a buscar ayuda profesional.
«Si las personas se sienten juzgadas por las decisiones que toman sobre su salud, eso puede influir en lo que están dispuestas a hacer», concluyó Standen. El estudio pone sobre la mesa un debate necesario sobre cómo la mirada social interfiere en el tratamiento médico de la obesidad, afectando la disposición de los pacientes a recibir terapias con medicamentos como Wegovy o Ozempic.