Una sentencia condenatoria de 20 años de cárcel fue dictada por el Tribunal Oral en lo Penal de Puerto Montt contra un hombre que realizaba producción, almacenamiento y distribución de pornografía infantil. El sujeto, además de los delitos de material explícito, fue hallado culpable de abusar sexualmente de menores de entre 3 y 7 años de edad.
¿Cómo se logró destapar este caso de abuso infantil? La investigación se centró en material que el individuo capturó mediante fotografías y filmaciones en posiciones explícitas, las cuales fueron compartidas a través de la aplicación Telegram. Asimismo, en el domicilio del imputado se incautó un notebook que contenía más de 2.500 archivos de pornografía infantil.
Detalles de la investigación y peritajes
El caso, cuya mayoría de los hechos ilícitos se concentraron durante el periodo de pandemia, requirió una investigación de larga data debido a que gran parte del material digital había sido eliminado intencionalmente. Para recuperar esta evidencia, fue necesaria la intervención de laboratorios especializados de la PDI en Santiago y Temuco.
El rastreo fue posible gracias a la coordinación entre diversas unidades policiales. La Brigada de Delitos Sexuales realizó las diligencias en terreno, mientras que la unidad de Cibercrimen de Valparaíso fue clave al recibir alertas directas desde el FBI, lo que permitió vincular al imputado con la red de distribución internacional.
Sentencia y situación judicial
Tras analizar todas las pruebas periciales y los testimonios recopilados, el tribunal determinó que los 20 años de presidio representan la pena máxima posible para este tipo de delitos. El sujeto deberá cumplir la totalidad de su condena en la cárcel, marcando un precedente en la región de Los Lagos sobre el combate contra la explotación sexual infantil en entornos digitales. La justicia ha dado por cerrada la etapa de juicio, dejando al individuo recluido por los graves actos cometidos contra las víctimas.