El Gobierno de Argentina activó una investigación oficial para esclarecer si el brote de hantavirus que afectó al crucero MV Hondius, dejando un saldo de tres fallecidos, tuvo su origen en territorio argentino, Chile o Uruguay. Según confirmaron fuentes del Ministerio de Salud argentino a la agencia EFE, el foco de la indagatoria apunta a una pareja de turistas neerlandeses que, previo al embarque, recorrieron distintas zonas del sur de ambos países andinos y el territorio uruguayo.
Rastreando el origen del virus
Los registros de la Dirección Nacional de Migraciones de Argentina confirman los movimientos migratorios de los pasajeros fallecidos. Ante las versiones periodísticas que sugerían un posible contagio durante una excursión de avistamiento de aves cercana a un vertedero en Ushuaia, provincia de Tierra del Fuego, tanto autoridades nacionales como provinciales descartaron la presencia de este virus en la zona. De hecho, no se han registrado casos de hantavirus en dicha provincia austral desde que se sistematizaron los datos epidemiológicos en 1996.
El Gobierno provincial de Tierra del Fuego aclaró que no forma parte de las investigaciones en curso, argumentando que carece de información detallada sobre las condiciones de seguridad sanitaria del puerto de Ushuaia. Según explicaron, el control del recinto fue intervenido por el Gobierno nacional a inicios de este año. Por su parte, el Ministerio de Salud argentino enfatizó que, en dicho puerto, se ejecutan todos los controles sanitarios de rutina obligatorios desde que el crucero zarpó el pasado 1 de abril.
Situación actual de los pasajeros
El impacto del brote ha sido severo: la Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta que, además de los tres fallecidos, existen otros cinco pasajeros confirmados o bajo sospecha de estar contagiados. La urgencia sanitaria se mantiene mientras el MV Hondius se dirige al puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, España, donde tiene previsto atracar este sábado.
Una vez en suelo español, se procederá a la evacuación de los pasajeros extranjeros hacia sus respectivos países, mientras que los 14 ciudadanos españoles serán trasladados a un hospital militar en Madrid. Allí, deberán cumplir estrictos protocolos de cuarentena para evitar la propagación del virus, quedando pendiente determinar con precisión cuál fue el punto geográfico exacto donde se inició la cadena de contagios.