El secretario de Estado, Marco Rubio, informó desde la Casa Blanca que la ofensiva militar de Estados Unidos contra Irán ha llegado a su fin. Según la autoridad, la denominada Operación Furia Épica alcanzó sus objetivos tácticos, por lo que las fuerzas armadas estadounidenses pasarán a realizar únicamente maniobras defensivas en la zona.
Respecto a la postura de la administración de Donald Trump, Rubio enfatizó que el gobierno mantiene su voluntad de negociar un plan de paz con la república islámica. «Esa es la vía que él (Donald Trump) prefiere. Hasta el momento, no es la vía que Irán ha elegido», declaró el secretario, subrayando que las conversaciones se extenderán durante todo el tiempo que sea necesario.
Gira internacional y agenda en el Vaticano
El jefe de la diplomacia estadounidense iniciará este miércoles un recorrido diplomático que tendrá como punto central un encuentro con el papa León XIV en el Vaticano. Entre los temas prioritarios de la agenda se encuentra la defensa de la libertad religiosa a nivel global y la situación humanitaria en Cuba.
Sobre la crisis económica en la isla, Rubio insistió en la disposición de Washington para enviar ayuda, aunque acusó al régimen cubano de obstruir los canales de distribución. Como antecedente, recordó que en febrero la Casa Blanca envió 6 millones de dólares destinados a la red de organizaciones católicas Caritas para asistir a la población local.
Estamos dispuestos a dar más ayuda humanitaria a Cuba (…) pero el régimen cubano tiene que permitirnos hacerlo. Tenemos preocupaciones compartidas sobre la libertad religiosa, nos gustaría hablar con ellos sobre eso.
El secretario de Estado destacó la sintonía entre los intereses de Washington y la Santa Sede. Rubio hizo referencia al reciente viaje del papa León XIV a África occidental, donde abordó la libertad de culto, un punto crítico para la administración estadounidense tras los bombardeos realizados en Navidad contra grupos islamistas en Nigeria como respuesta a la violencia contra cristianos.
Actualmente, el fin de la Operación Furia Épica marca un cambio de estrategia que pone a prueba la receptividad de Teherán frente a los llamados al diálogo de la Casa Blanca. ¿Logrará la diplomacia de alto nivel abrir los canales de comunicación que el conflicto armado cerró durante los últimos meses?