El Inter de Milán se consagró matemáticamente campeón de la Serie A este domingo, tras imponerse por 2-0 ante el Parma. Con este resultado, el conjunto ‘nerazzurro’ alcanza su vigésimo primer Scudetto, consolidando una temporada marcada por la regularidad bajo la dirección técnica de Cristian Chivu.
La victoria tuvo un sabor especial para la hinchada local, ya que el equipo logró celebrar la obtención del trofeo en el estadio San Siro, un hito que no ocurría desde hace 37 años. El cuadro lombardo llegó al encuentro con la ventaja de necesitar apenas un punto para asegurar el título a falta de tres jornadas para el cierre del campeonato.
El camino hacia el título 21
El partido se presentó cerrado desde el inicio, con un Parma bien organizado defensivamente que bloqueó los intentos iniciales del local. Sin embargo, antes del descanso, Marcus Thuram logró romper la paridad en el minuto 45, provocando la euforia en las gradas de San Siro.
En la segunda mitad, la dinámica se mantuvo con el Parma replegado y los locales buscando ampliar la diferencia. En el minuto 77, Lautaro Martínez tuvo una oportunidad clara, pero su disparo fue contenido por el guardameta rival. Poco después, el argentino se redimió con una asistencia precisa para que Henrikh Mkhitaryan anotara el 2-0 definitivo.
Este nuevo Scudetto llega dos temporadas después de su anterior conquista. El equipo de Chivu logró mantener el liderato durante la mayor parte del torneo, demostrando una solidez que les permitió sellar la corona con antelación.
Tras este festejo, el Inter de Milán cierra una campaña dominante y comienza a planificar los desafíos de la próxima temporada, donde buscará mantener la hegemonía alcanzada en el fútbol italiano tras este sólido rendimiento colectivo.