En medio del cierre parcial del Gobierno Federal de Estados Unidos, que ha afectado a más de 1,3 millones de trabajadores, los analistas se enfrentan a un gran desafío: evaluar la salud de la economía del país sin acceso a las cifras oficiales que normalmente publican las agencias gubernamentales.
Sin datos como la balanza comercial estadounidense, la Reserva Federal se enfrenta a un «quebradero de cabeza» a la hora de tomar decisiones de política monetaria, según un informe de JP Morgan. Pero los expertos no se rinden y están recurriendo a una variedad de fuentes alternativas para obtener pistas sobre el estado de la economía.
Indicadores Privados y Datos No Oficiales
Empresas como Indeed, Carlyle y Bank of America están proporcionando datos que pueden ayudar a los analistas a comprender la dinámica del mercado laboral y el comportamiento de los consumidores durante este período.
Indeed, por ejemplo, ofrece información en tiempo real sobre puestos de trabajo, salarios y patrones de contratación en todos los sectores, lo que puede dar una idea de qué áreas se están contrayendo y cuáles tienen más demanda.
Por su parte, Carlyle estima que se crearon 17.000 empleos en septiembre, una cifra inferior a los 22.000 de agosto, lo que apunta a una tendencia descendente en la creación de empleo. Mientras tanto, Bank of America pronostica «un mayor enfriamiento en el crecimiento (del empleo) en septiembre», situándolo en torno al 0,5% interanual.
Nuevas Hojas de Cálculo y Datos Poco Convencionales
Según la economista Torsten Slok, de la firma Apollo Global Management, los analistas se están viendo obligados a explorar «nuevas hojas de cálculo y mirar datos que normalmente no usamos» para intentar comprender la situación económica.
Esto incluye indicadores poco convencionales, como el número de turistas que visitan la Estatua de la Libertad o las ventas de entradas para musicales de Broadway, que pueden dar pistas sobre el comportamiento de los consumidores.
Desafíos y Dudas sobre la Fiabilidad
Pese a estos esfuerzos, algunos analistas dudan de la fiabilidad de los datos alternativos. Bill Adams, economista jefe de Comerica Bank, señaló que «es más difícil de lo habitual medir el estado de mercado laboral estadounidense» sin los indicadores económicos de referencia elaborados por el Gobierno federal.
Aun así, la necesidad de comprender la salud de la economía durante este período de incertidumbre ha llevado a los expertos a explorar nuevas formas de obtener información valiosa.
¿Qué Nos Dicen Estos Datos Alternativos?
Los indicadores privados y los datos no oficiales sugieren un cierto enfriamiento en el crecimiento del empleo y la actividad económica en general. Esto plantea interrogantes sobre la fortaleza subyacente de la economía estadounidense y las posibles implicaciones para la política monetaria de la Reserva Federal.
A medida que el cierre gubernamental se prolonga, será crucial monitorear de cerca estos datos alternativos para obtener una imagen más completa de la situación económica del país.