12.2 C
Santiago
viernes, agosto 29, 2025

Sonrisa Olvidada: Cómo la Salud Bucal Impacta el Bienestar y la Movilidad Social

Noticias más leídas

Chile enfrenta una crisis silenciosa en su sistema de salud pública: más de 390.000 cirugías y 2,6 millones de consultas en espera, incluyendo 534.122 pacientes que aguardan atención dental. Con un tiempo de espera promedio de 238 días, cerca de 4 millones de adultos tienen 20 dientes o menos. Detrás de estos números alarmantes hay historias de vida detenidas, de dolor, frustración y oportunidades perdidas.

La salud bucal, un eje vital del bienestar, permanece relegada al rincón más escondido de la política sanitaria. Ni los programas presidenciales de Jeanette Jara ni los de José Antonio Kast han logrado posicionarla como un problema relevante, a pesar de su impacto en ámbitos clave como la autoestima, la empleabilidad y la salud integral.

Una dentadura dañada mina la seguridad personal, condiciona la forma en que nos relacionamos y limita la confianza con la que nos mostramos al mundo. Además, quienes sonríen con salud tienen más posibilidades de ser contratados, mejor evaluados y socialmente aceptados. La salud bucal también se relaciona con enfermedades como la diabetes, problemas cardiovasculares y deterioro cognitivo.

Las listas de espera en odontología no solo suman dolor físico: condenan a las personas al aislamiento, a la marginación laboral y a un mayor riesgo de enfermedades crónicas. Al invisibilizar la boca, también lo hacemos con las personas que esperan. No se trata solo de atender caries o poner prótesis: se trata de devolver dignidad, movilidad social y oportunidades.

Hacia una política dental integral y sostenible

Para revertir esta situación, el próximo gobierno debe priorizar la salud bucal en la Atención Primaria, con un convenio público-privado. Integrarla como un derecho garantizado y no como un beneficio opcional, con programas preventivos desde la infancia hasta la adultez mayor, y campañas masivas de atención dental en escuelas, liceos y comunidades.

Además, es crucial contar con metas concretas y medibles, como la estrategia 80-20 (tener 20 dientes a los 80 años) como horizonte de dignidad y funcionalidad. Para ello, se requiere un financiamiento específico y sostenido, incluyendo créditos con aval del Estado para que las familias puedan costear tratamientos de alta complejidad.

La sonrisa, una inversión en capital humano

La salud bucal no es un lujo, sino autoestima, empleabilidad, salud integral y calidad de vida. Chile necesita que el próximo gobierno entienda que la sonrisa es política pública, no cosmética, y que vea en la odontología una inversión en capital humano y movilidad social.

La deuda con las listas de espera no se resuelve con discursos, sino con decisiones valientes que entiendan lo evidente: sin sonrisa, no hay futuro.

Mas Noticias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias