Joël Le Scouarnec, un cirujano francés de 74 años, se enfrenta a un juicio por violaciones y abusos sexuales a 299 víctimas, la mayoría menores de edad. En una impactante declaración, el acusado asumió su «responsabilidad» y reconoció que ningún trauma infantil puede justificar sus actos.
«La devastación que he creado es mi responsabilidad, no de mi entorno», afirmó Le Scouarnec, quien ya había sido condenado en 2020 a 15 años de prisión por otros delitos sexuales, incluyendo el abuso y violación de cuatro menores, dos de ellos sobrinos suyos.
En su testimonio, el cirujano repasó su vida, remontándose a su infancia, y reveló que su propio padre abusó de su nieto, algo que él desconocía hasta su detención. «Reproduje en muchos niños lo que mi padre hizo a mi hijo», reconoció con crudeza.
Vestido con una chaqueta negra y un jersey verde oscuro, Le Scouarnec habló de forma tranquila y serena, sin mostrar emociones. «Tenía dos vidas: una vida familiar, social y profesional, y al lado una vida de un pederasta a la que dedicaba mucho tiempo. Era adicto a visionar pornografía infantil. Los abusos y violaciones (a niños y cometidos por él mismo) se sucedían», recordó.
Los delitos de los que se le acusa están detallados en una serie de cuadernos que el acusado mantenía a modo de diario, en los que describía actos cometidos contra sus pacientes bajo los efectos de la anestesia. Según la investigación, en los discos duros del cirujano también se encontraron imágenes que apuntan a múltiples parafilias, incluyendo zoofilia y material extremadamente violento como decapitaciones.
«Hoy quiero asumir la responsabilidad, sea cual sea la naturaleza de lo que hice, y no escudarme. Si cometí una violación cometí una violación», recalcó Le Scouarnec, quien pidió disculpas a la agente de policía que inició la investigación en 2017.
El caso ha conmocionado a Francia y ha puesto en evidencia la necesidad de reforzar los controles y protocolos de seguridad en el ámbito médico para evitar que se repitan este tipo de abusos en el futuro.