Con determinación inquebrantable, la joven activista Greta Thunberg se embarca en una nueva misión para llevar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza. Esta vez, la Global Sumud Flotilla (que significa «perseverancia» en árabe) está conformada por «docenas» de embarcaciones que zarpan desde varios puertos mediterráneos, con el objetivo de «romper el asedio ilegal a Gaza» y entregar la asistencia tan necesitada por la población.
Bajo el lema «Cuando el mundo se queda en silencio, nosotros zarpamos», la flotilla partirá este domingo desde Barcelona, con la intención de llegar a Gaza, entregar la ayuda y anunciar la apertura de un corredor humanitario. Posteriormente, planean traer más suministros y continuar con los esfuerzos para poner fin al «bloqueo ilegal e inhumano de Israel».
Una misión histórica y determinada
Según Thunberg, esta iniciativa es «diferente» a los intentos anteriores, ya que cuentan con «muchos más barcos» y «muchas más personas» involucradas. La activista sueca de 22 años, quien forma parte del comité directivo de la Global Sumud Flotilla, afirma que esta movilización es «histórica».
Además de Thunberg, la flotilla contará con la participación de activistas de decenas de países, así como de legisladores europeos y personalidades como la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau. La organización no ha revelado el número exacto de embarcaciones ni la hora de partida, pero sí han anunciado que habrá manifestaciones y «acciones simultáneas» en 44 países en apoyo a esta misión.
Protección diplomática y un llamado a la acción
El gobierno de España ha asegurado que «va a desplegar toda su protección diplomática y consular para proteger a nuestros ciudadanos» que viajen en la flotilla, según declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.
Esta nueva iniciativa llega después de un reciente intento fallido de llevar ayuda a Gaza, en el que participó Greta Thunberg. En esa ocasión, el velero Madleen, con 12 activistas a bordo, fue interceptado por las fuerzas israelíes a unos 185 kilómetros al oeste de la costa de Gaza, y los activistas fueron expulsados.
Ahora, con una flotilla más numerosa y determinada, Thunberg y sus compañeros esperan poder «llegar a Gaza, entregar la ayuda humanitaria, anunciar la apertura de un corredor humanitario y luego traer más ayuda, y así también terminar de romper el bloqueo ilegal e inhumano de Israel».