En medio de las proyecciones clave para la elaboración del Presupuesto 2026, la Dirección de Presupuestos (Dipres) ha publicado el Informe de Ejecución Presupuestaria a julio de este año, revelando un sólido desempeño de las finanzas públicas.
Según el informe, durante los primeros siete meses de 2025 se ejecutó un 59,9% del presupuesto total, mientras que la inversión pública alcanzó un 44,3%. Además, los ingresos totales del Gobierno Central aumentaron un 6,3%, impulsados principalmente por un incremento del 7,7% en los ingresos tributarios.
Crecimiento de los Ingresos Fiscales
La directora de Presupuestos, Javiera Martínez Fariña, destacó que «de la mano de las mejores perspectivas generales de la economía, durante los primeros siete meses de este año hemos observado un buen desempeño de los ingresos fiscales, particularmente de los tributarios».
Este aumento en los ingresos se debe, en parte, al impacto de medidas como el royalty minero, que «han apuntado a garantizar la sostenibilidad fiscal a través de una base tributaria sólida». Además, contribuyeron a este crecimiento la recaudación por cobre bruto (40,3%) y por imposiciones previsionales (7,4%).
Ejecución del Gasto Público
En cuanto al gasto, se registró un avance del 59,1% en el gasto corriente (como personal, subsidios y prestaciones previsionales) y del 47,7% en el gasto de capital (inversión y transferencias).
Dentro de la inversión pública, destacó el trabajo del Ministerio de Obras Públicas (46,9%), Salud (40,3%) y Vivienda y Urbanismo (46,5%). Según Martínez, «a julio registramos la mayor ejecución de este componente – inversión pública- en 16 años«.
Desafíos Fiscales Pendientes
Sin embargo, el nuevo ministro de Hacienda, Nicolás Grau, enfrenta el desafío de presentar y discutir el próximo Presupuesto en medio de alertas por la trayectoria del gasto público.
Desde el Consejo Fiscal Autónomo (CFA), su presidenta, Paula Benavides, advirtió que los riesgos fiscales advertidos anteriormente «se han ido materializando, con un potencial nuevo desvío de la meta de Balance Estructural (BE)». Como propuesta, insistieron en que el Ejecutivo considere un escenario base con medidas bajo control directo.
Grau afirmó que las cifras de crecimiento para la elaboración del proyecto están por sobre el 2,2%, y que si bien «reafirman la consolidación de nuestra economía, debemos mirarlas en su conjunto y tener en cuenta que más que una expansión del gasto, nuestra tarea ahora es poder dar continuidad al trabajo de convergencia hacia las metas del Balance Estructural que hemos proyectado».