En un alarmante incidente, un comandante de Gendarmería en Cauquenes (Maule) fue víctima de un ataque perpetrado por sujetos vinculados al Tren de Aragua, un peligroso grupo criminal. Lo que no se conocía hasta ahora es que este ataque no habría sido posible sin la complicidad de los propios colegas del comandante.
Una reciente investigación, difundida por el medio Ciper, reveló que la información personal del gendarme, incluyendo la dirección de su casa y datos de sus familiares, fue filtrada por otros funcionarios de la cárcel Santiago 1. Este hecho pone de manifiesto una grave y creciente infiltración del crimen organizado dentro de Gendarmería.
Ataque Coordinado por «Los Contra del Abuso»
Según los datos expuestos en la audiencia de formalización de los tres sujetos detenidos, en marzo un grupo de internos autodenominados «Los Contra el Abuso» se coordinaron para obtener la información del comandante. La motivación detrás de este grupo se remonta a la labor del gendarme, quien en el cumplimiento de sus funciones había allanado galerías, celdas y módulos del recinto, incautando elementos prohibidos como celulares, drogas y otros dispositivos.
Una vez que los internos obtuvieron los datos que necesitaban, contactaron a los tres sujetos venezolanos, de 18, 21 y 30 años, para llevar a cabo el ataque. Los delincuentes llegaron a Cauquenes, dejaron una corona fúnebre y una carta amenazante en la casa del comandante, y dispararon diez veces contra la puerta del domicilio, antes de escapar de vuelta a Santiago.
Corrupción y Amenazas Continuas
Después del ataque, las amenazas continuaron, esta vez hacia una de las hermanas del comandante, quien recibió un mensaje en su teléfono con advertencias dirigidas a otros funcionarios identificados por sus iniciales.
El exdirector nacional de Gendarmería y actual asesor de seguridad en la campaña de Evelyn Matthei, Christian Alveal, advirtió que «a medida que el crimen organizado se consolida, aumenta su capacidad para cooptar a funcionarios públicos de diversas instituciones. Los sistemas penitenciarios no son la excepción. Por el contrario, suelen ser la primera señal de cuánto ha avanzado esta infiltración».
Combatir la Corrupción Interna
Alveal afirmó que la corrupción dentro de Gendarmería «es una manifestación clara de esta dinámica. Es un fenómeno creciente, y cuando se detecta su presencia en el sistema penitenciario, generalmente ya ha alcanzado cierto grado de madurez y control sobre espacios clave dentro de las cárceles».
Para combatir la corrupción interna, Alveal indicó que es necesario «desterrar cualquier lógica de defensa corporativa» e identificar y apartar a los funcionarios «que han cruzado la línea ética y legal». Además, sostuvo que la institución debe coordinarse con el Ministerio Público «de manera que estos funcionarios no solo sean destituidos, sino también condenados penalmente, sin acceso a atenuantes. Solo así se podrá salvaguardar la integridad de quienes sí cumplen con su labor, y restaurar la confianza en el sistema penitenciario».