En un discurso pronunciado durante la conmemoración del Día del Veterano y los Caídos en la Guerra de Malvinas, el presidente argentino Javier Milei planteó una controvertida propuesta sobre el futuro de las Islas Malvinas. Milei afirmó que su gobierno busca «hacer de Argentina una potencia» para que los habitantes de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur «prefieran ser argentinos».
Según Milei, este enfoque se basa en el «reclamo inclaudicable por las Islas Malvinas» y en «agotar todos los recursos diplomáticos para que vuelvan a manos argentinas». El mandatario criticó a los gobiernos anteriores, a los que calificó como «corruptos», responsabilizándolos de la falta de resultados en el reclamo por la soberanía de las islas.
Reacciones Encontradas
Las palabras de Milei no cayeron bien en todos los sectores. El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, arremetió contra el presidente por su propuesta, afirmando que «no sueña» con que los habitantes de las islas «quieran ser argentinos», sino que «sueña con que se vayan de una vez», ya que «no son la población originaria».
Por su parte, el presidente del Centro de Excombatientes de Malvinas en Ushuaia, Juan Carlos Parodi, puso en duda que Milei pueda revertir 43 años de historia, criticándolo por reivindicar la política de Carlos Saúl Menem, quien promovió los Acuerdos de Madrid en la década de 1990, lo que para muchos veteranos fue la «cesión incondicional de soberanía».
Defensa y Críticas
La ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich, salió a respaldar a Milei, afirmando que sus palabras no implicaban un giro en la política exterior que busque reconocer la autodeterminación de los habitantes de Malvinas. Según Bullrich, Milei quiso decir que existió en Argentina «un fracaso enorme» en las negociaciones por este tema.
Por el contrario, el exministro de Relaciones Exteriores, Santiago Cafiero, arremetió contra el mandatario, calificando como «aberrante» que un presidente argentino «no condene la usurpación que el Reino Unido hace desde 1833 en las Islas Malvinas» y «omita uno de los pilares de la posición Argentina en el reclamo internacional».
Asimismo, la expresidenta y férrea opositora de Milei, Cristina Fernández, fustigó al mandatario, acusándolo de ser «partidario del poder extranjero en desmedro de los intereses del país», lo que calificó como «pensamiento cipayo».
Hacia una Argentina Potencia
En resumen, el discurso de Milei sobre las Islas Malvinas ha generado una ola de críticas y debates en Argentina, con posturas encontradas sobre la mejor manera de abordar este histórico reclamo de soberanía. Mientras algunos ven en sus palabras un giro hacia la autodeterminación de los habitantes de las islas, otros lo acusan de ceder ante los intereses extranjeros. En cualquier caso, queda claro que la cuestión de las Malvinas sigue siendo un tema sensible y de gran importancia para la política argentina.