La Corte de Apelaciones de Santiago ha declarado admisible el recurso de amparo interpuesto por Héctor Mery, ministro del Tribunal Constitucional, en relación al allanamiento realizado por la Policía de Investigaciones (PDI) en el que se le incautaron aparatos tecnológicos. Este fallo sienta un importante precedente sobre la salvaguarda de las garantías constitucionales frente a acciones policiales cuestionadas.
Según los antecedentes, el allanamiento también involucró al juez Antonio Ulloa de la Corte de Apelaciones de Santiago. En su recurso, Mery argumenta que la resolución judicial que autorizó la diligencia se basó en una «vaga información» que lo trata como «imputado» en una causa «desformalizada», sin una «descripción precisa y circunstanciada del hecho atribuido». Esto, a juicio del ministro, vulnera su derecho a la defensa.
Corte Ordena Informe Urgente
La Corte de Apelaciones acogió el recurso de amparo y solicitó un informe urgente al Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago sobre los antecedentes que motivaron el allanamiento. Esto con el fin de determinar si efectivamente se vulneraron las garantías constitucionales de Mery.
«La recurrida deberá evacuar el informe solicitado en el término de un día y remitirlo a esta Corte conjuntamente con todos los antecedentes que existan en su poder sobre el asunto que ha motivado el recurso»
, se lee en el escrito de la Corte.
Precedente Clave para Protección de Derechos
Este fallo sienta un importante precedente sobre la necesidad de respetar las garantías constitucionales, incluso en el marco de investigaciones judiciales. Demuestra que los tribunales superiores están dispuestos a intervenir y anular actuaciones policiales o judiciales que vulneren derechos fundamentales, como el debido proceso y el derecho a la defensa.
El caso de Héctor Mery, como ministro del Tribunal Constitucional, adquiere aún mayor relevancia, pues evidencia que nadie está exento de posibles abusos de autoridad, y que los tribunales deben actuar con firmeza para proteger las garantías de todos los ciudadanos.