Susan Crawford, una jueza progresista reconocida por su defensa de los derechos reproductivos, laborales y electorales, ha logrado un triunfo significativo al ganar un puesto en el Tribunal Supremo del estado de Wisconsin. Este resultado representa un duro golpe para el multimillonario Elon Musk, quien había respaldado al candidato conservador en un intento por inclinar la mayoría de la corte hacia la derecha.
Crawford, nacida en 1965, cuenta con el apoyo explícito de figuras destacadas del Partido Demócrata, como el expresidente Barack Obama. Se presentó como una candidata comprometida con la imparcialidad, el sentido común y la protección de los «derechos y libertades básicas» que, según ella, se ven amenazados por «un esfuerzo sin cuartel por politizar el tribunal para impulsar una agenda de derechas».
Una Carrera Marcada por la Defensa Social
La trayectoria de Crawford ha estado estrechamente vinculada a la lucha por los derechos sociales. Comenzó su carrera como fiscal general adjunta y asesora legal del exgobernador demócrata de Wisconsin, Jim Doyle. Posteriormente, se dedicó a la práctica privada del derecho, representando a organizaciones como Planned Parenthood, sindicatos y grupos de defensa de los derechos electorales.
Entre sus logros, destaca haber impugnado con éxito una ley aprobada por el gobernador republicano Scott Walker que puso fin a la negociación colectiva para maestros y la mayoría de los trabajadores públicos de Wisconsin, convirtiendo al estado en un epicentro del debate nacional sobre los derechos sindicales. Además, recurrió otra normativa republicana que exigía a los votantes presentar una identificación con foto en las urnas.
Un Triunfo con Implicaciones Trascendentales
La victoria de Crawford en la elección para el Tribunal Supremo de Wisconsin le otorga a los progresistas el control de la corte durante los próximos tres años, un período crucial en el que se deberán tomar decisiones sobre derechos sociales clave, como el aborto y los derechos de las personas transgénero. Además, la redistribución de los distritos electorales en el estado podría beneficiar a los demócratas en la recuperación de algunos escaños en el Congreso.
Para Elon Musk, este resultado representa un revés significativo, ya que había invertido millones de dólares y realizado una campaña activa a través de su red social X para apoyar al candidato conservador. La jueza Crawford, en su discurso de celebración, declaró: «Nunca imaginé que me enfrentaría al hombre más rico del mundo por la justicia en Wisconsin –y ganamos».
La victoria de Susan Crawford se perfila como un referéndum a la influencia de Donald Trump y un mensaje claro a la capacidad de Musk para inclinar la balanza política a su favor. Este triunfo progresista en Wisconsin tendrá repercusiones a nivel nacional y será un hito importante en la lucha por los derechos sociales y la integridad de las instituciones judiciales.