En una decisión trascendental, la Dirección del Trabajo (DT) ha resuelto que los trabajadores del retail que no han laborado en Viernes Santo en años anteriores tienen un derecho adquirido al descanso absoluto durante esta festividad religiosa. Este fallo, emitido en respuesta a reclamos sindicales, establece importantes precedentes y consideraciones a tener en cuenta por empleadores y trabajadores.
El Derecho Adquirido al Descanso Absoluto
Según el dictamen de la DT, el hecho de que los trabajadores no hayan laborado en Viernes Santo en el pasado implica un acuerdo tácito entre empleador y empleado de que este día será de descanso absoluto, ya sea para fines religiosos, espirituales u otros. Este acuerdo forma parte del contrato vigente y, por lo tanto, obliga a las partes a su cumplimiento.
La DT aclara que este derecho adquirido no aplica a trabajadores nuevos, pues al no existir una acción consolidada en el tiempo (el descanso), no existe un derecho adquirido. Por lo tanto, los empleadores sí podrían requerir que estos trabajadores laboren en Viernes Santo.
Implicaciones y Consideraciones Clave
Este fallo de la DT tiene varias implicaciones importantes:
- Protección del Descanso Absoluto: Establece que el Viernes Santo, a pesar de no ser un feriado irrenunciable por ley, sí conlleva un derecho adquirido al descanso absoluto para trabajadores con trayectoria en la empresa.
- Discriminación y Libertad de Culto: La DT señala que deberá analizarse caso por caso si el no otorgamiento del descanso absoluto constituye una discriminación a la libertad de conciencia, creencias y culto de los trabajadores.
- Fiscalización y Sanciones: La DT reafirma que tiene la atribución de fiscalizar, verificar el cumplimiento de la normativa laboral y aplicar las sanciones correspondientes en caso de incumplimiento.
En resumen, este fallo de la Dirección del Trabajo establece un importante precedente que protege el derecho adquirido al descanso absoluto en Viernes Santo para trabajadores del retail con trayectoria en la empresa, al tiempo que abre la puerta a analizar posibles casos de discriminación y obliga a los empleadores a cumplir con la normativa laboral vigente.