Cory Booker, senador demócrata por Nueva Jersey, protagonizó un discurso histórico de más de 24 horas en el Congreso de Estados Unidos como protesta contra las políticas del presidente Donald Trump y su aliado Elon Musk. Este discurso rompió el récord del Senado estadounidense en la era moderna, superando incluso al legendario «Naranjazo» del senador chileno Jaime Naranjo, que duró 15 horas y 3 minutos.
Booker inició su intervención a las 7:00 pm del lunes (hora local) y se mantuvo firme durante toda la noche y el día siguiente, recibiendo preguntas de algunos de sus colegas demócratas como el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer, y la senadora progresista Elizabeth Warren. Según explicó, su objetivo era «elevar las historias de los estadounidenses perjudicados por las acciones de la Administración Trump», que a su juicio, ha sumido al país en una «crisis».
Un Discurso Cargado de Citas y Testimonios
A lo largo de su intervención, Booker incluyó citas de políticos estadounidenses fallecidos, dedicó más de 30 minutos a leer el testimonio de una canadiense detenida por el servicio de inmigración, la carta de una persona despedida de USAID y recordó algunas de las cosas que le dicen en los restaurantes de su estado. Estas estrategias le permitieron descansar mientras le formulaban preguntas sin perder el turno de palabra.
«Las amenazas que se ciernen sobre el pueblo y la democracia estadounidenses son graves y urgentes, y todos debemos hacer más para combatirlas»
, aseguró Booker durante su discurso.
Rompiendo Récords
Hasta ahora, el récord de la intervención más larga en el Congreso lo tenía el exsenador Strom Thurmond, quien en 1957 estuvo 24 horas y 18 minutos hablando para intentar frenar la aprobación de la Ley de Derechos Civiles. Otros discursos maratonianos recordados son los de Ted Cruz en 2013 y Jeff Merkley en 2017.
Con su histórico discurso, Cory Booker se ha convertido en uno de los senadores afroamericanos más destacados de la historia, liderando esfuerzos para despenalizar la marihuana a nivel federal y ayudar a las comunidades afectadas por las drogas. Su determinación y compromiso con la justicia social lo han posicionado como una voz influyente dentro del Partido Demócrata.