Queridos padres: Me dirijo a ustedes con la esperanza de brindarles herramientas y apoyo en esta etapa tan desafiante pero transformadora que es la adolescencia de sus hijos. La reciente serie de Netflix, Adolescencia, ha puesto sobre la mesa temas cruciales que pueden resultarnos abrumadores: el uso de las redes sociales, la violencia que a veces aflora y las dudas sobre la masculinidad y la pertenencia.
Quiero invitarlos a un camino compartido, donde la comunicación sincera sea el puente que acerque corazones y aclare las dudas. Muchas veces evitamos las «conversaciones incómodas» porque tememos herir, no saber qué decir o sentirnos vulnerables. Sin embargo, son precisamente esos diálogos honestos los que permiten que nuestros hijos se sientan valorados y comprendidos.
Comprender y Acompañar las Emociones Intensas
Desde la psicología, comprendemos que la agresión puede ser la voz de un dolor profundo, de inseguridades o traumas no resueltos. Si observamos conductas violentas o reacciones desproporcionadas, miremos un poco más allá de la conducta misma e intentemos descifrar qué emociones subyacen. Al sostener conversaciones compasivas, sin culpas ni reproches, podemos ayudar a nuestros hijos a encontrar otras formas de expresar lo que sienten y, si es necesario, buscar apoyo profesional.
Freud nos recuerda que «Haga lo que haga, va a estar mal», lo que nos invita a reconocer que la perfección es inalcanzable y que cada error se transforma en una oportunidad para aprender y crecer juntos.
Del mismo modo, Winnicott nos inspira a través de su concepto de la «madre suficientemente buena», que nos alienta a confiar en nuestra capacidad de amar y acompañar, sin la presión de ser perfectos.
Replanteando la Masculinidad
Otro tema relevante que aborda la serie es la forma en que los jóvenes hombres construyen su masculinidad. A menudo, se ven empujados por estereotipos o presiones sociales que confunden fuerza con agresión. Es crucial replantearnos juntos qué significa ser hombre en el mundo de hoy, para que comprendan que la verdadera fortaleza nace del respeto, la empatía y la capacidad de cuidar de sí mismos y de los demás.
Acompañar la Transformación
Queridos padres, nuestros niños y jóvenes se debaten en pantallas y corazones de color específicos, navegando entre la inmediatez digital y las emociones profundas que les definen. Esta realidad, reflejada en series como Adolescencia, nos invita a comprender y acompañar sus inquietudes desde un enfoque que une lo visible y lo íntimo.
Hoy más que nunca, la aldea debe criarlos a todos: todos los adultos tenemos ese rol y esa obligación para estar con ellos y animarnos, por difícil que sea, a darnos permiso para tener esas conversaciones profundas que, aunque parezcan incómodas, son necesarias para crecer en familia.
Pregunten con genuino interés, escuchen con paciencia y ofrezcan su cariño incondicional. Recuerden que la adolescencia, aunque desafiante, es también un terreno fértil para la transformación. Con un acompañamiento amoroso y reflexivo, podemos guiar a nuestros hijos a descubrir su propia luz, su identidad y su lugar en el mundo.