A finales de enero, el Frente Amplio ratificó su intención de disputar la presidencia de la Cámara de Diputados, con Gonzalo Winter como su principal candidato. Sin embargo, este escenario se ve complicado por la presencia de diputados desaforados y la molestia de los exdiputados del Partido de la Gente (PDG), quienes podrían ser clave para frustrar las aspiraciones del Frente Amplio y abrir la puerta a la oposición.
Según el diputado Jaime Sáez, el Frente Amplio ha bregado por mantener el acuerdo administrativo de la Cámara durante estos años, apoyando a todas las opciones oficialistas que han correspondido. Argumentan que, en el último período, les corresponde a ellos ocupar la presidencia.
No obstante, la situación se complica debido a que Catalina Pérez y Francisco Pulgar, quienes votaron a favor de la actual presidenta Karol Cariola, se encuentran desaforados. Además, el diputado independiente del Partido Republicano, Mauricio Ojeda, también está desaforado. Esto podría poner en riesgo el apoyo necesario para que el Frente Amplio mantenga el control de la Cámara.
Por otro lado, Rubén Oyarzo, exdiputado del PDG, recuerda que a lo largo del acuerdo administrativo se saltaron a su colectividad, que llegó a la Cámara con 7 diputados en 2022 y ahora no tienen ninguno. Esta molestia podría ser aprovechada por la oposición.
En este contexto, Chile Vamos huele una oportunidad que en este período no ha tenido. Si logran presentar una fórmula conjunta con Demócratas, exPDG y el Partido Social Cristiano, podrían tener los votos necesarios para llegar a la mesa, según confirmó el subjefe de bancada de la UDI, Henry Leal.
Otro rumor de pasillo es la posibilidad de que la mesa de Karol Cariola continúe hasta el fin del período, como lo hizo en su momento una terna liderada por el RN, Diego Paulsen. Sin embargo, este es un año electoral, y la figuración mediática del cargo de presidente de la Cámara es tentadora.
En resumen, el Frente Amplio enfrenta varios desafíos para mantener el control de la Presidencia de la Cámara de Diputados. La oposición huele una oportunidad y podría aprovechar la coyuntura para arrebatar el poder a los oficialistas en este año electoral.